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Consolas de videojuegos: ¿maldición o bendición?

6/2/2014, 4:24 p.m.
Consolas de videojuegos: ¿maldición o bendición?

Según estadios de consumo más del 50% de los hogares en los Estados Unidos tienen alguna consola de videojuegos de algún tipo, ya sea Nintendo, PlayStation o Xbox.

Esto incluye diferentes modelos y generaciones de estos dispositivos. En muchos casos, en una misma casa se tienen 2 o más consolas de videojuegos, y todas se utilizan.

Mucho se ha hablado de los pros y contras de estos aparatos, y seguramente muchos hemos tenido esta plática en casa al enfrentar la decisión de comprar una consola para nuestros hijos o pareja.

El tema se vuelve más sensitivo cuando se trata de los niños de la casa, para quienes el mundo del entretenimiento moderno se encierra en una palabra “Videojuegos”.

Esta discusión sobre las consolas se ha tenido desde hace mucho tiempo, algunos de los argumentos más comunes son:

Contras:

• Mientras muchos se oponen a las consolas y a los videojuegos porque los culpan por la falta de actividad física de los pequeños, misma que se podría traducir en problemas de salud como obesidad.

• La falta de interacción social es otra razón de muchos que se oponen al uso de consolas en el hogar, creen que la consola sustituye el deseo de socializar y jugar con sus amigos.

• Son caros y requieren inversión constante.

• Finalmente otro argumento es que crean adicción a la violencia gráfica y desarrollan sentimientos destructivos, esta posición es bastante extrema y si este fuera el caso, no debería ni siquiera de haber televisiones en casa.

Pros:

• Son una forma sencilla y divertida de hacer entretener, y en el caso de las consolas de Nintendo o Xbox, hasta de hacer actividades físicas.

• Genera sentimientos de competitividad con los amigos, que se esfuerzan en lograr los mejores marcadores, ganar las competencias o terminar un juego de aventura.

• Ayudan a desarrollar habilidades de coordinación física/visual, así como a desarrollar habilidades de resolución de problemas y estrategia.

• Son fuente de entretenimiento multimedia, con acceso a juegos, música y video.

Como podemos observar, cada punto de los anteriores siempre tiene una contraparte y se puede convertir en un debate sin fin.

Los precios de las consolas actuales son muy accesibles y aunque si es cierto que cada título se tiene que adquirir por separado, estos también se pueden rentar y disfrutar sin invertir cientos de dólares.

Un factor importante que tenemos que considerar, es que nuestros hijos pueden no entender claramente todos estos argumentos de índole adulta. Ellos están creciendo en una época donde las consolas son para ellos lo que los para nosotros fueron los álbumes de estampas coleccionables.

Negarles el acceso a estos dispositivos a los niños de la casa en estos tiempos puede ser negarle oportunidades de entretenimiento, aprendizaje y lo que es peor, negarles de una experiencia que compartirán con los amigos de su edad.

Tanto los pros como los contras presentados pueden ser debatibles dependiendo la perspectiva personal, pero más bien deberíamos pensar en los juegos de video en los mismos términos que usamos para las películas que compramos o rentamos a sus hijos: ¿Qué les aportan? ¿Qué pueden aprender? ¿Son apropiadas para su edad?

Y esto implica dos cosas muy importantes de los adultos en la casa: supervisión y balance. Esto es parte de involucrarse más con las actividades de los pequeños y hacer nuestra parte.

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